domingo, 5 de enero de 2014

¿De dónde provienen las barreras?

Las leyes y normas de nuestro país garantizan el acceso a la educación superior por parte de personas con discapacidad a la educación universitaria, habla de una atención especializada y que se acoja a las capacidades de los diferentes casos que pudiesen presentarse, sin embargo el propósito de este trabajo es exponer el porqué de la ausencia de gente con discapacidad en las aulas escolares, por lo cual a continuación presento dos entrevistas, esta vez abordando el punto de vista académico.
 Desde la mirada de dos representantes de la Universidad de Cuenca, la educación en esta institución es  INCLUSIVA, no se le negaría a nadie el estudio, no obstante se expone que aún falta mucho camino para brindar una educación totalmente abierta sin limitantes. Cabe destacar que se trata de demostrar que la casa de estudios está absolutamente fuera del término “exclusión”, ahora entonces si tanto la ley protege los derechos de los discapacitados y la rama académica aporta para que esto se cumpla, de dónde provienen realmente las barreras para que no haya un número racional  de estudiantes con capacidades diferentes en las diversas facultades  



Por esta pregunta que sigue haciendo hincapié en este proyecto, contamos con la opinión del máximo representante de discapacidad en el Azuay, Daniel Villavicencio, Director Regional del CONADIS



CONCLUSIÓN: Después de haber tomado en cuenta la mayor cantidad de fuentes de real importancia en el tema, puedo concluir que la discapacidad es una temática de suma importancia la cual se debe tratar con la mayor responsabilidad posible por parte de todos los implicados, específicamente  en la rama educativa se ha dado grandes pasos para lograr la inclusión de personas con discapacidad sin embargo aún falta largo camino por recorrer, creo también que las barreras que pudieran encontrar estas personas se pueden sobrepasar con esfuerzo y obviamente apoyo de entes como el estado, e instituciones más pequeñas como la familia y amigos, así las personas discapacitadas podrán sentirse más seguras y con menos temor de enfrentar retos como acceder a una carrera universitaria, podrán contar poco a poco con una sociedad realmente inclusiva Finalmente me uno al pensamiento de Daniel Villavicencio y digo que cualquier tipo de limitante se lo pone uno mismo.



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